Etiquetas

, , , , , ,

El trastorno de carácter bipolar se caracteriza por la aparición de síntomas o episodios de manía o hipomanía junto a otros depresivos. Dependiendo de la combinación de estos episodios se forman distintos tipos de trastornos bipolares: trastorno bipolar I (episodio maníaco) trastorno bipolar II (episodio hipomaníaco) y trastorno ciclotímico (episodio hipomaniaco y sintomatología menos grave y más continuada a lo largo del tiempo). La prevalencia de los trastornos bipolares se estima entre el 2,6% y el 7,8% del total de la población.

Las consecuencias de experimentar estados de ánimo extremos tienden a incluir graves problemas interpersonales, de salud, laborales y una sensación de desesperanza. El sufrimiento asociado a este trastorno hace que las tasas de riesgo de suicidio sean de las más elevadas. La edad de comienzo es la misma para hombres y mujeres, suele iniciarse a los 20 años, en hombres suele iniciarse con un episodio de maníaco y en las mujeres con un episodio depresivo.

Bipolar-Mask.jpg

Características clínicas de los trastornos bipolares

Teniendo en que existen distintos tipos de trastorno bipolar y que, además, cada uno de ellos implica un particular encadenamiento de diferentes episodios, pasamos a describir cada una de las presentaciones del trastorno bipolar en términos conductuales, cognitivos y emocionales- fisiológicos.

Episodios depresivos: en los aspectos conductuales lo más característico de una fase depresiva es la reducción y el abandono de las actividades que la persona solía hacer en fase asintomática o de estabilidad. Entre los aspectos cognitivos más comunes es el pensamiento pesimista y los pensamientos negativos automáticos sobre uno mismo. Las emociones más frecuentes son la tristeza, el llanto y los correlatos fisiológicos correspondientes son la falta de energía, problemas con el apetito y con el sueño.

Episodios maníacos: la conducta se multiplica de manera geométrica. Las personas llegan a un estado de hiperactividad en su forma más literal no pueden estar cómodas, tranquilas o relajadas. Los pensamientos negativos automáticos son más bien excesivamente positivos. La visión de uno mismo es grandiosa, la percepción de los demás también esta exagerada y la manera de contextualizar el mundo y el futuro. A nivel fisiológico y emocional, la energía y la vitalidad aumentan de manera descontrolada.

images (2)

Episodios hipomaníacos: Los cambios conductuales que aparecen pueden pasar fácilmente desapercibidos. Lo que suele suceder es que la conducta aumenta, pero no de manera tan dramática. Se dedica más tiempo a las aficiones y a las actividades de ocio, e incluso puede que retome algunas que se tenían abandonadas. Los pensamientos también mejorar, se vuelven más positivos, pero de una manera razonablemente controlada. Por último, aumenta la energía, la vitalidad, autoconfianza y sensación de alegría.

“El trastorno bipolar es una explicación, no una excusa”.

Anónimo

Tratamiento de los trastornos bipolares

El tratamiento del trastorno bipolar es, sin duda alguna, farmacológico. Se disponen de datos muy sólidos de la eficacia de la medicación a la hora de abordar el problema. Básicamente se utilizan tres tipos de fármacos: los estabilizadores del estado de ánimo, los antipsicóticos y los antidepresivos. El tratamiento psicológico que se ha desarrollado enormemente en los últimos 15 años debe considerarse una terapia aditiva a la farmacológica, nunca sustitutiva o competitiva con ella. De hecho, se recomienda no admitir pacientes bipolares no medicados.

Los tratamientos psicológicos, con buena cantidad de estudios que indican mayor efectividad, son la psicoeducación, de Scott y Vieta 2007 y la terapia cognitivo conductual de Scott 2006. Ambos enfoques comparten una gran cantidad de elementos en común:

  1. Información y educación sobre el trastorno.
  2. Información sobre la medicación y necesidad de mantener estable la pauta farmacológica.
  3. Entrenamiento en detección temprana de los signos de recaída.
  4. Intervención y prevención en recaídas.

images.jpg

Sin embargo hay también algunas diferencias. En la terapia cognitivo conductual se enseña a las pacientes estrategias para luchar directamente contra los síntomas bipolares, además se utilizan técnicas para afrontar los impulsos maniacos. En la fase dedicada a la educación sobre el tratamiento farmacológico, en la terapia cognitivo conductual se pone más énfasis en superar los problemas de adherencia, mientras la psicoeducación se centra más en dar información sobre la propia medicación. Por último, en la fase de prevención de recaídas en la terapia cognitivo conductual el trabajo se basa en dar habilidades de control, asertividad, relajación, solución de problemas, mientras en la psicoeducación hay más énfasis en un estilo de vida saludable.

La depresión maníaca está tocando mi alma. Sé lo que quiero, pero simplemente no sé cómo aceptar el conseguirlo. -Jimi Hendrix (Músico)-

 

¿Necesitas ayuda o consejo profesional sobre este tema?

Desde el Centro de Psicología Renacer contestamos a tus preguntas. Atendemos en Lucena (Córdoba) y en Jaén. Si lo prefieres también ofrecemos consulta online, más rápida, cómoda y económica que una visita presencial, además de discreta y anónima. ¡Tú decides!

¡Escríbenos! centrodepsicologiarenacer@hotmail.com

Centro sanitario de Psicología Renacer colabora con:

logo-universidad-internacional-valenciana.png
images

logo2

Centro de Psicología Renacer está en el:

 REGISTRO SANITARIO DE CENTROS DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA NICA 42965

Centro sanitario de Psicología Renacer.  Nica 42965

http://www.centrodepsicologiarenacer.com/

Contacto: centrodepsicologiarenacer@hotmail.com

Telf:  680624833 

Nº Colegiado: AO-10682